Análisis físico químico de alimentos
¿En que consiste el análisis físico químico de alimentos?
La ingesta de alimentos sanos y seguros es esencial para garantizar una correcta calidad de vida. De ahí que la alimentación de los consumidores se controle bajo distintos marcos legales que obligan a la industria agroalimentaria a realizar análisis físico químicos de los alimentos.
Qué es el análisis físico químico
Se trata de un método cuyo objetivo es estudiar las relaciones entre propiedades físicas y composición del sistema para establecer interacciones entre los componentes químicos.
Para que nos entiendas mejor: el análisis físico químico se encarga de medir diversas propiedades como temperaturas, concudctividad, densidad, viscosidad o dureza con el objetivo de garantizar la calidad alimentaria de tus productos.
¿Por qué hacer un análisis físico químico de alimentos?
Además de cumplir con la normativa legal, que incluye reglamentos técnico-sanitarios, directivas y reglamentos comunitarios, así como normativa nacional del país receptor de los productos, es imprescindible realizar análisis físico químico de alimentos para garantizar un control de calidad interno en tu empresa o de la empresa subcontratada.
Productos como agua, lácteos, galletas, huevo, jamón, cereales, aceites, harinas, frutas y hortalizas, bebidas alcohólicas, medicamentos, bebidas, chocolate, mermeladas o miel, entre muchos otros, son alimentos que deberán someterse a análisis físico químico según la normativa vigente.
Cómo es el proceso de análisis
En función del tipo de análisis físico químico realizado hablaremos de uno u otro proceso.
Por ejemplo, en un control físico químico de alimentos estándar se tendrá en cuenta acidez, ácidos grasos, colesterol colorenates, esteroles, aditivos, alérgenos, almidón, aminoácidos, perfil de azúcares, fibra alimentaria, fósforo, gluten, humedad, nitratos, metales pesados, hierro, calcio, antibióticos, vitaminas, sodio, proteínas, valor energético y otras tantas más.
El laboratorio encargado de realizar el análisis deberá tomar muestras, o dar las instrucciones necesarias al cliente para que realice la toma de muestras y su posterior envío correctamente.
A partir de ahí, una vez recibidas, se aplicarán los métodos de análisis físico químicos recomendados por la normativa sanitaria en lo que respecta a alimentación.
Por último, se interpretarán resultados y se comprobará si los alimentos cumplen las cantidades establecidas por los estandares de calidad establecidos en las normativas oficiales.
También se darán las recomendaciones pertinentes para garantizar la prevención y control en los procesos de producción.
